Desgraciadamente, los norteamericanos subestiman la importancia de la nariz como receptora de mensajes. En realidad, somos tan reacios a olernos unos a otros que muy bien podríamos suprimir el sentido del olfato. Es innegable que somos una sociedad super desodorizada y parece ser que cada año, los agentes de propaganda descubren un nuevo olor del cual nos quieren librar. Vivimos temerosos del mal aliento, del olor corporal, de los olores en el hogar, de los olores genitales -a pesar de que es bien sabido que cualquier animal que se respete sabe que este tipo de olor es agradable y resulta favorable a las relaciones sexuales-. También parece existir una definida tendencia a reemplazar los olores naturales por otros elaborados por el hombre, es decir perfumes, lociones para después de afeitarse y otras cosas semejantes. Debemos admitir que hay algo de grotesco en el empeño que muestran las mujeres en librarse de sus propios olores biológicos y desodorizar hasta el último rincón de su cuerpo, para volver a untarse luego con un perfume elaborado con la almizclada fragancia sexual de algún otro mamífero más sabio…
Vuelca tu sabia en mi, que yo la propia la perdí.
Publicado por carmncitta en Junio 23, 2008 at 11:50 am
a mi me gusta como huele mi chico sin colonias o perfumes, el olor propio de una persona que ya se ha duchado es muy agradable. Es algo que te identifica.
pero bueno, tampoco entiendo la manía de limpiar hasta el último recoveco del cuerpo…sobre todo las mujeres, luego vienen las infecciones y se sorprenden…
muaks
Publicado por eldiariodeamanda en Junio 23, 2008 at 3:11 pm
Me gusta el olor corporal de algunas personas, pero especialmete el olor a recien duchado…mmm…
Claro, que si he de serte sincera, si voy por la calle y huelo a perfume de hombre que me gusta, seguro que vuelvo la cabeza esperando encontrar AL HOMBRE
.
Un beso,
Amanda
Publicado por Chema en Junio 23, 2008 at 5:26 pm
Ya estamos educados así, supongo que es irreversible. Recuerdo que una vez estuve con una chica. Me pareció muy guapa. Además de inteligente y divertida. Pero su olor y su sabor no me resultaban agradables. Ya sé que suena duro. Nunca volví a quedar con ella.
En cambio hay otras mujeres que huelen como a primavera. A fruta. También me gusta el olor a alcohol y tabaco. El olor a ducha… no son olores naturales. Quizás sean las cosas que más me impactan en una mujer. Su peso, olor y sabor. Cogerla en brazos, levantarla, sentir su sabor, cerrar los ojos y embriagarme con ella. Es como si hubiese algo que trascendiera.
Luego esos olores se van, relegados por el olor a sudor y sexo. Pero posterior, íntima e inevitablemente.
Quizás es simplemente una forma más de vestirnos. Vestimos nuestros olores para no ir desnudos por la calle. Quizás si mi chica fuese oliendo por la calle como sólo huele entre mis brazos sentiría celos. Da que pensar.
Publicado por La Sandiego en Junio 24, 2008 at 9:58 am
El olor a sueño, a calentito, a recién sacado de entre las sábanas que dejan su aroma a detergente en el cuerpo; que aún le arde la piel, y sientes un suave aroma a perfume mezclado con loción de afeitar que uso la noche pasada, pero es ahí cuando se te hace más irresistible. Es olor a sueño.
Chema, las mujeres estamos más cerca de lo glorioso, lo divino e inmortal que cualquier otro ser, otra forma perceptible o no. Y lo digo a conciencia, porque no me cabe duda. Todo lo que se hace, todas las decisiones que se toman, si llevan el sello de una mujer, toma un matiz especial, una tonalidad única, la femenina.
Publicado por rocio en Junio 25, 2008 at 11:15 am
BUen post!
NO te equivocas en nada, pero es cierto, que hoy en dia todoo el mundo usa perfumes y la verdad es que ese olor te cautiva, un perfume que huele bien… mmm jeje..
bss
PD: ¿que tal te va? como ya no pasas por mi blog ni nada!
Publicado por La Sandiego en Junio 25, 2008 at 1:35 pm
Ro!! hola cielo!
He estado algo liada ultimamente, de exámenes y viajando parriba y pabajo por trabajo. Así que imagina!
Pero escribe, actualiza tu blog, que me pongo al día en nada, prometido.
Un beso enorme
Publicado por Chema en Junio 26, 2008 at 12:46 am
Estoy totalmente de acuerdo contigo.
Los hombres estamos más cerca de lo humano, lo sangrante y lo mortal que cualquier otro ser, perceptible o no. A mi tampoco me cabe duda. Todas las veces que nos arrastramos entre el lodo, que nos rompemos los huesos, que nos deshacemos en la lluvia, lo hacemos pensando en el matiz especial, en la tonalidad única, de una mujer.
Aunque yo no me atrevo a hablar en general. He conocido hombres que no merecían ese calificativo.
Es importante saber qué es un hombre y qué es una mujer.
Publicado por Andrew en Junio 26, 2008 at 5:50 am
Hay olores, fragancias q se quedan en nuestra memoria o en nuestras glandulas olfativas quedan almacenadas y q podemos hacer nuestras favoritas segun los momentos o las sensaciones q nos produjeron y para queden de esa forma es q fueron muy agradables,pero existen otros olores,a mi me gusta llamarles fragancias, q existen,q guardamos dentro sin necesariamente haberlo sentido jamas.Son esas cosas q se asocian con momentos o personas,en fin.
Publicado por La Sandiego en Junio 26, 2008 at 10:32 am
Andrew eso a lo que intentas poner nombre, yo lo llamo esencia. La esencia de cada uno. Pero es una perdida de tiempo intentar sentir la esencia de alguien a quien no conoces, ni has sentido jamás. Siempre te estarás quedando corto, no alcanza plenitud, y es más desconocimiento e imaginación que otra cosa.
No te engañes, no puedes conocer algo que nunca has tenido, siempre, pero siempre, te estarás quedando en la orilla del mar.
Un saludo
Publicado por Andre en Junio 26, 2008 at 7:40 pm
Buen punto,pero a ver un ejemplo,cuando sientes un olor agradable por primera vez en tu vida y en ese momento piensas “ahhh huele a tranquilo” por ejemplo ehh,no es q sea un ejemplazo pero bueno,pues ya lo asocias con algo y por algun motivo quedo retenido en tu memoria.
No digo nada mas ni slaud ni naa porque me voy al post de arriba ahi si ya.